sábado, 17 de septiembre de 2016
miércoles, 17 de agosto de 2016
En defensa de la poesía
Corren tiempos difíciles para la poesía, eso es innegable para aquellas personas que saben de ella. Hace pocos meses estuve en la presentación de un libro que publicaba una poeta que fue profesora mía durante el bachillerato, y en un momento de la presentación dijo "la poesía está de moda". Sabía perfectamente a qué se refería, así que pregunté, pretendiendo hacer reflexionar más que encontrar respuestas, qué opinaba la autora de que existiesen en las estanterías donde pone "poesía" títulos como "Follamantes" u otros ridículos juegos de palabras. Respondió que había de todo, pero no abandonó la idea de que aquello era positivo, pues, decía, atraía a lectores jóvenes a la poesía. Fue entonces cuando una bala disparada desde mi recuerdo a los 13 años leyendo a Neruda llegó a mi orgullo, y no fue nada personal, sólo una decepción más al ver como, una vez más, la posmodernidad sigue ganando terreno al arte.
Es necesario buscar las causas, no diré que la poesía está muriendo, porque tal vez suene a balada y Luis García Montero se ofenda. Diré que la poesía está siendo violada por los mercados, por la ideología a fin de cuentas. Un análisis superfluo y mediocre sería culpar al verso libre, que coge fuerza y se hace dominante al llegar las traducciones de obras extranjeras. El error sería decir que las traducciones, al perder la rima, da a luz un verso libre forzado. Decir que el verso libre nace por esto es unn insulto a este estilo, cuanto menos. El verso libre se puede ver muy temprano en América Latina, de la mano de sonetos y canciones, quiero decir, sin la desaparición de la rima. Sin embargo, el auge del verso libre se debe al empleo del ritmo en el poema, un ritmo que nace del poeta y esboza su estilo con gran fidelidad. Las traducciones al castellano, por ejemplo, no son motivo del nacimiento del verso libre, sin embargo si podría ser un motivo para comprender la violación a la poesía; alguien sin sentido artístico lee a Bukowski diciendo "puta", "bar" y "mierda" en el mismo poema y ya se toman la licencia de escribir saltos de línea que resumen el fracaso sexual de su noche anterior, cómo no, en un bar de Madrid, que no falte el postureo de la gran ciudad.
Es necesario otro enfoque, sin pretender ser elitista, así que diré que el factor del gusto entra aquí: la poesía nunca ha sido de mayorías, y ahora Twiter se inunda de fotos a páginas de libros con autores cuyo nombre dudo que sea fiel al de su DNI. Defreds, Rayden, Irene X (no sé si sería más comercial Irene Neones de discoteca, por ejemplo), Irene G punto, Marwan... Esto de los nombres es comprensible, es el reflejo posmo de la sociedad hecho papel: huyen de una identidad definida, usan máscaras, se esconden en el anonimato, escriben como niñatos de 20 años pero tienen 40... Cosas que pasan, al menos no es una guerra en Libia. Como decía, de repente todo el mundo lee poesía y escribe versos. Bueno, frases cortas y le dan a "Enter".
Hasta aquí no tendría ningún problema como amante lector de poesía, si no fuera porque voy a buscar algo de Ángel González y me encuentro la estantería llena de libros color pastel y tipografías excéntricas cargados de machismo y mediocridad. De lo primero tal vez tengan la culpa los de la quinta de Gil de Biedma y su sarta de misoginia y resentimiento, pero es solo una sospecha. Si fuera un género aparte, si mantuviese distancias con la poesía, de veras, no sería necesario alzar la voz y decir "oigan, aquello que tienen en su mesita de noche no es poesía", pero no es así. Se considera poesía. Se considera un arte que no es. ¿Por qué? Varios puntos que se deben entender en su conjunto. En primer lugar, la poesía siempre ha sido reivindicativa, con más lastres ideológicos o menos, pero siempre ha reivindicado, y ahora parece que su principal objetivo es mantener a toda costa el status quo. Segundo punto, la poesía no cuenta simplemente una historia, la poesía no es una novela a trozos (qué desperdicio de papel si no), la poesía son las venas de quien escribe abiertas al lector, y por esas venas corre una emoción que no podría ser de otra manera plasmada. En tercer lugar, la poesía no es un elemento comercial, no ha pretendido ser jamás un producto cuyo objetivo sea reventar las cifras de ganancias, por ello se esmeran tanto los artífices de esta corriente de pseudopoesía en el plano estético: cuantos más colores, cuantos más dibujos, mejor. Cuantas menos letras, mejor. Cuanto más banal y superficial, mejor, pues la poesía supone un ejercicio de desdoblamiento a la hora de digerir un poema.
Recuerdo una conferencia sobre poesía en la que uno de los interlocutores contaba que el/la poeta se parece al perfumista. Decía que un perfumista, paseando un día por el campo, encontró una flor cuyo olor le entusiasmó tanto que fue directo a su laboratorio a jugar con los químicos a recrear ese aroma, para conseguir un perfume que otras personas pudieran usar, y de esta manera llevarían el olor de la flor (o el que le inspirase) en su piel sin haber conocido en persona su aroma.
Por si aún no se entiende a qué viene esta llamada en defensa de la poesía, dejaré algunas imágenes muy representativas de lo que supone esta epidemia cultural.
Esto es de un tal Rafa Pons, y sí, lo llaman poeta. Misoginia y decadencia por doquier.
Es necesario buscar las causas, no diré que la poesía está muriendo, porque tal vez suene a balada y Luis García Montero se ofenda. Diré que la poesía está siendo violada por los mercados, por la ideología a fin de cuentas. Un análisis superfluo y mediocre sería culpar al verso libre, que coge fuerza y se hace dominante al llegar las traducciones de obras extranjeras. El error sería decir que las traducciones, al perder la rima, da a luz un verso libre forzado. Decir que el verso libre nace por esto es unn insulto a este estilo, cuanto menos. El verso libre se puede ver muy temprano en América Latina, de la mano de sonetos y canciones, quiero decir, sin la desaparición de la rima. Sin embargo, el auge del verso libre se debe al empleo del ritmo en el poema, un ritmo que nace del poeta y esboza su estilo con gran fidelidad. Las traducciones al castellano, por ejemplo, no son motivo del nacimiento del verso libre, sin embargo si podría ser un motivo para comprender la violación a la poesía; alguien sin sentido artístico lee a Bukowski diciendo "puta", "bar" y "mierda" en el mismo poema y ya se toman la licencia de escribir saltos de línea que resumen el fracaso sexual de su noche anterior, cómo no, en un bar de Madrid, que no falte el postureo de la gran ciudad.
Es necesario otro enfoque, sin pretender ser elitista, así que diré que el factor del gusto entra aquí: la poesía nunca ha sido de mayorías, y ahora Twiter se inunda de fotos a páginas de libros con autores cuyo nombre dudo que sea fiel al de su DNI. Defreds, Rayden, Irene X (no sé si sería más comercial Irene Neones de discoteca, por ejemplo), Irene G punto, Marwan... Esto de los nombres es comprensible, es el reflejo posmo de la sociedad hecho papel: huyen de una identidad definida, usan máscaras, se esconden en el anonimato, escriben como niñatos de 20 años pero tienen 40... Cosas que pasan, al menos no es una guerra en Libia. Como decía, de repente todo el mundo lee poesía y escribe versos. Bueno, frases cortas y le dan a "Enter".
Hasta aquí no tendría ningún problema como amante lector de poesía, si no fuera porque voy a buscar algo de Ángel González y me encuentro la estantería llena de libros color pastel y tipografías excéntricas cargados de machismo y mediocridad. De lo primero tal vez tengan la culpa los de la quinta de Gil de Biedma y su sarta de misoginia y resentimiento, pero es solo una sospecha. Si fuera un género aparte, si mantuviese distancias con la poesía, de veras, no sería necesario alzar la voz y decir "oigan, aquello que tienen en su mesita de noche no es poesía", pero no es así. Se considera poesía. Se considera un arte que no es. ¿Por qué? Varios puntos que se deben entender en su conjunto. En primer lugar, la poesía siempre ha sido reivindicativa, con más lastres ideológicos o menos, pero siempre ha reivindicado, y ahora parece que su principal objetivo es mantener a toda costa el status quo. Segundo punto, la poesía no cuenta simplemente una historia, la poesía no es una novela a trozos (qué desperdicio de papel si no), la poesía son las venas de quien escribe abiertas al lector, y por esas venas corre una emoción que no podría ser de otra manera plasmada. En tercer lugar, la poesía no es un elemento comercial, no ha pretendido ser jamás un producto cuyo objetivo sea reventar las cifras de ganancias, por ello se esmeran tanto los artífices de esta corriente de pseudopoesía en el plano estético: cuantos más colores, cuantos más dibujos, mejor. Cuantas menos letras, mejor. Cuanto más banal y superficial, mejor, pues la poesía supone un ejercicio de desdoblamiento a la hora de digerir un poema.
Recuerdo una conferencia sobre poesía en la que uno de los interlocutores contaba que el/la poeta se parece al perfumista. Decía que un perfumista, paseando un día por el campo, encontró una flor cuyo olor le entusiasmó tanto que fue directo a su laboratorio a jugar con los químicos a recrear ese aroma, para conseguir un perfume que otras personas pudieran usar, y de esta manera llevarían el olor de la flor (o el que le inspirase) en su piel sin haber conocido en persona su aroma.
Por si aún no se entiende a qué viene esta llamada en defensa de la poesía, dejaré algunas imágenes muy representativas de lo que supone esta epidemia cultural.
Frida se retuerce en su tumba, ¿por qué su nombre para esa editorial? En fin, el autor no lo conoceréis, pero tenéis su Twitter. "Cada vez más followers, cada vez más solos."
Creo que esto es lo más representativo:
Sin embargo, Diego Ojeda parece que tiene miedo de algo:
Irene X, literata donde las haya.
Esta se digna a firmar, al menos.
Pero el colmo posmo se lo lleva "Irene G punto". Una mujer que añora el desenfreno de los jóvenes de hoy día. Una pena, Irene.
jueves, 25 de febrero de 2016
Un nihilismo reformista
Un nihilismo reformista. ¿Esta oración es redundante?
Para entender eso de "nada es verdad" hay que fundamentarlo con cosas que están muy mal explicitadas en las obras de los grandes autores del vacío "real". Me explico... La mayoría de ellos eran lingüistas, y como dignos elitistas que fueron, no se pararon a pensar la verdadera finalidad del lenguaje. Decir que todo es mentira porque se basa en conceptos parece una frase que recoge los honores necesarios para aparecer en un muro de facebook, o en la biografía de Twitter de algún personaje malparado de la asignatura de filosofía de un caduco segundo de bachillerato.
Como lingüistas, decía, sabían perfectamente que la realidad se pierde en conceptos, pero no escatimaron en explicar qué es un concepto. No se pararon a definir por qué. No explicaron qué significa eso del sentido metafórico de cualquier enunciado, y por supuesto, cualquiera que leyese eso diría, creyéndose doctor en ontología, que se debe a la interpretación y a los bagajes del significado de una palabra, un "concepto". Y es mentira. Pero a esos alemanes, austriacos y demás les daba un tanto igual que ese del que hablo no lo entendiese, pues sus obras no tenían un carácter social, con todo lo que ello implica.
Los conceptos se construyen en sociedad, y éstas tienen algo llamado "cultura". Que si profundizamos un poco, nos damos cuenta de que eso de cultura implica modos de pensar la realidad, y por ello construir TO-DO. Los sentimientos que consideramos "más humanos" y les dotamos de cualidades intrínsecas y naturales de nuestra especie no son más que la praxis de un bombardeo conceptual, una dosificación masiva de una manera de entender el mundo (que por cierto, permite disidencias). Tiene que ver con el orden social, entendido como un conjunto de estructuras históricamente ancladas y forzadas al cambio, al devenir. No lo llamo progreso, no tengo tan poca vergüenza.
Un ejemplo práctico sería ver como en todo occidente vemos mal la poligamia, mientras que lo contrario supone lo normal, lo humano. ¿No tendrá que ver con unos modos de pensamiento muy lastrados por otros factores que no me voy a detener a comentar? De igual manera, en otras culturas del continente africano, por ejemplo, la monogamia te excluye de la sociedad; digamos que tienen otro sentido del sujeto en ésta, del sujeto social. El sujeto social para ellos no es más que una parte de la comunidad, totalmente compartida. Esa cultura hizo una crítica de Hamlet. Para ellos, la historia no contaba celos, hablaba de disidencia, por poner un ejemplo.
Con esto sólo quiero decir que nada es verdad. Todo son construcciones, y el juego que ofrecen todas sus opciones, hacen que todo esté permitido. Que los judíos no sean personas, que los pelirrojos sean enviados del demonio, que los pobres son lacra y por ello despreciables... Alemania, África, Occidente... Ya sabéis. Todo es producto de la maleabilidad del ser humano cuando este está candente. En el momento en el que se enfría, se perpetúa una forma determinada, rígida y limitada de ser para el sujeto. Y como todas las cosas sólidas, pueden partirse... En ese preciso instante, podréis hablar de nihilismo, pues supone la aceptación de que todo es mentira. Luego vendrá la reconstrucción... O tal vez no.
martes, 20 de octubre de 2015
L'existentialisme. Contra la posmodernidad
No cabe en una sociedad de masas el estudio del individuo. Es imposible considerar la individualidad concreta y para nada abstracta en un pantano social que homogeneiza sus integrantes, que militariza y arma con tarjetas de crédito a consumidores que van al campo de batalla, supermercados, centros comerciales y demás vías de consumo. Y dentro de consumo está todo aquello a un lado de lo meramente material, a un lado de, digamos, la estructura marxista.
Consumir placer, tiempo, personas, sufrimiento... Y total, ¿para qué? Para enterrar la parte de alma noble de individuo que tenemos, para hundir la valentía y ensalzar la inseguridad.
jueves, 17 de septiembre de 2015
Carta al mundo (versión orden contemporáneo)
Me rindo, lo admito. Quiero rendirme, quiero pintar de blanco el trapo del color que quiera que me represente y sacarlo por todos lados, sin ánimo, orgullo ni fuerzas. Tal y como todos los que sonríen hoy aquí. Trapos que ríen porque se han secado así. Y así es del modo del que los quieres. Sin pasión, sin vida, sin ira... Me rindo, has ganado. Estoy intentando decolorar mi bandera hacia la mediocridad, hacia el ser por ser, estar por estar, a olvidarme de los "para"...
Aunque te advierto... Nunca me sale tirar la toalla, así que sigue esperando mis vientos. Puedes esperar a que se me acabe el corazón, que aún tengo mucho que gritarte, a ti y a tu absurdo orden de neones grises y sonrisas de trapo.
Aunque te advierto... Nunca me sale tirar la toalla, así que sigue esperando mis vientos. Puedes esperar a que se me acabe el corazón, que aún tengo mucho que gritarte, a ti y a tu absurdo orden de neones grises y sonrisas de trapo.
martes, 25 de agosto de 2015
Ardan, aún felices
Sigo intentando rescatar esos vértices de humanidad que pueda quedarme allá donde se fundó la psique de un servidor, lo admito, así como que mi existencia no estriba aún en nada sólido. Tengo todos los ídolos asfixiados, no admiro banderas y nada está lo suficientemente limpio como para que tome parte en mí. Esto puede hacer más daño que cualquier arma de metal, pero son las vías más artísticas (y legales) de sólo esbozar mi descontento.
P.D: Pudríos en mi verdad.
lunes, 24 de agosto de 2015
Babas
Resulta que el tiempo es imparable y asfixia todo aquello que precedió al presente, incluso cuando lo creemos inmortal. Estoy en mi habitación con la música que acompañó los años en los que crecía, pasando a formato digital unas cintas de vídeo familiares. Justo ahora, abajo a la derecha, pone en blanco "22-2-1998". Tendría yo unos seis meses. Veo a mi hermana jugar conmigo, mi madre acariciarme, veo a mi hermano besando mi coronilla, e intuyo a mi padre detrás del aparato que grababa el momento. Era esa época en la que daba igual si se nos caía la baba, si llorábamos o reíamos, porque eran cosas que pasaban, sin más importancia.Veo mucha historia, y me veo a mí. Mirando con recelo un cachivache diseñado para entretener a criaturas como las que fuimos todos y al rato, reírme de él. Contemplando una realidad que, con el aderezo de la curiosidad que tan a flor te piel hemos tenido, no me daba demasiados dolores de cabeza, no pretendía entenderla. Luego aprendemos del entorno a hablar, y repetimos hasta la saciedad (que pocas veces llega) "por qué" ante todo lo que nos hacía abrir más y más los ojos. Querría saber el momento en el que nos damos cuenta de que podemos elegir con qué cristal ver el mundo, con qué respuesta nos quedamos, con qué "porque..." construimos nuestra teoría de la realidad. Tal vez vino unos años después, cuando calan unos valores respirados en casa. Anoche pasé otro vídeo, de mi tercer cumpleaños. En éste, había una piñata, cogí alguna chuchería que cayó al romper el saco, y se la dí a mi tío, que estaba más cerca.
Siento verdadera curiosidad por saber cómo se modela la concepción del bien y el mal, de cómo actuamos y quién es nuestro espejo moral sobre el mundo. Quisiera entender todo eso, pero se nos empieza a caer la baba a todos cuando vemos que el mundo gira, cada cultura es un montón de archipiélagos muy aislados unos de otros, cada persona una isla diminuta, que emerge insignificante en un mar de dudas y aguas turbias. Tal vez ese mar que nos rodea esté hecho de babas...
miércoles, 12 de agosto de 2015
El ataque del sabio
Y si me cuesta respirar y no persigo ningún minuto
porque no conocen el corazón del mundo
Preguntan a dónde ha ido el hombre
qué fue de sus mejores horas
aunque el tiempo no es de nadie
Preguntan si la gente sabe esperar
dudan si saben amar, respetar y cuidar
sus propias vidas
El cielo hace tiempo que llora sin querer
moja esas noches que ya son húmedas
y siempre fueron frías como el sentir
La parte de mentira que vive en la realidad
es creer que sois libres
cuando dejáis el control a la voluntad
Y claro que me cuesta respirar
y claro que escribo a kilómetros de la civilización
y claro que me quema el curso de la vida
El "tic-tac" de fondo ya no es tan macabro
ahora he entendido que es el mundo
ese insensible
el que consume la vitalidad del artista
Que uno no se ahoga sin mar tan profundo
como para apagar la chispa de la sonrisa
y encender el odio al entorno detractor
Odio que nunca da vida
ni construye ni progresa
odio que refleja la verdad
Odio que es como algunos amores:
Pide a gritos ser ceniza
mientras susurra que es real
viernes, 5 de junio de 2015
Silogismos, poesía y beligerancia interna
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| Focos... Abrimos el telón, silencio... |
creer que soy frágil
inventar en mí la desnudez
soltar injurias contra mi coraje
hacer de la debilidad
una línea retórica más que me defina
Esas veces son las historias
de aquellas horas grises que no pasan...
...te pisan.
Esas veces en las que
a pesar de todo
soy consciente del teatro
del actor
del público
Pero qué feo cuando todo eso ocurre
fuera del escenario
miércoles, 15 de abril de 2015
Sin anestesia
Sé que no paro de fantasear y pedirle al cielo de los deseos que amaine la tormenta. Dentro del caos, en el ojo del huracán muy de vez en cuando y en una paz aparente, puedo respirar. Está todo devastado. Todo. No queda absolutamente nada en pie, nada nuestro en pie. Los árboles y las montañas se han mantenido, pero eso no es nuestro. Se han inundado las casas que han quedado fijas al suelo, y las que no, se las ha tragado el viento y el agua. Los postes de la luz están tan tirados como las fuerzas. Hay cadáveres... Allá por donde pisas, hay cadáveres. Algunos son de nuestra especie. También hay vacas, caballos, cerdos... Los cultivos más anegados que aquellas venas en alcohol, que aquel cerebro en formol de la universidad de las utopías.Y todavía pude ser todo este caos
un respiro en el ojo del huracán...
Sé que no paro de fantasear. Con que pase la tormenta, con que esto es real...
Pero tengo la extraña sensación
de que esta tierra húmeda
esta aldea devastada
que ni es metrópolis...
cuando pase la tormenta
será el páramo más oscuro
que nunca jamás habría escrito
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