Para este año nuevo me propondría mil cosas. Mejorar en muchos aspectos y perfeccionar otros. O simplemente empezar ciertos hábitos y abandonar otros. Podría cuidarme más, mirar más hacia el futuro. Podría hacer todo aquello que me propongo año tras año, y que tras año se desvanece. Es el mismo humo del mismo cigarrillo que todos los años de dispersa en la inmensidad de una atmósfera que equilibra ilusión con realidad. Así que, ¿para qué engañarnos? No voy a cambiar mi forma de ser ni de pensar, porque va por un cauce que arrastra otras ideas, así que simplemente me iré completando y perfeccionando. Igual ese cauce solo es un afluente que alimenta a un gran río. Quien sabe si no es ningún cauce, y es una ilusión, dentro de un gran volumen de agua con sólo corrientes en el mar. O un lago, cuyas aguas están estancadas y las intenciones flotan o quedan suspendidas en ellas. O peor aún, un pantano que contiene ramas en sus profundidades que atrapan esos sueños y los ahogan... Como dijo un gran amigo que conocí a finales del pasado año 2013, "Mis amigos son ese salvavidas que evitan que me hunda en ese mar se tristeza." Discrepo bastante, porque igualmente sigues en el agua, sólo que no tienes que preocuparte por seguir en la superficie. O no tenerlo tanto en cuenta, pero es algo que da que pensar. Esto depende, aplicando a lo dicho anteriormente, de las aguas en las que habite cada uno. La idea es estar en movimiento. No estancarse. Sobre todo evitar eso. Que las ilusiones no se hundan, que la fuerza no se vaya al fondo del río, mar, lago o pantano. Saber habitar en las aguas de cada uno.
miércoles, 1 de enero de 2014
Somos seres acuáticos
Para este año nuevo me propondría mil cosas. Mejorar en muchos aspectos y perfeccionar otros. O simplemente empezar ciertos hábitos y abandonar otros. Podría cuidarme más, mirar más hacia el futuro. Podría hacer todo aquello que me propongo año tras año, y que tras año se desvanece. Es el mismo humo del mismo cigarrillo que todos los años de dispersa en la inmensidad de una atmósfera que equilibra ilusión con realidad. Así que, ¿para qué engañarnos? No voy a cambiar mi forma de ser ni de pensar, porque va por un cauce que arrastra otras ideas, así que simplemente me iré completando y perfeccionando. Igual ese cauce solo es un afluente que alimenta a un gran río. Quien sabe si no es ningún cauce, y es una ilusión, dentro de un gran volumen de agua con sólo corrientes en el mar. O un lago, cuyas aguas están estancadas y las intenciones flotan o quedan suspendidas en ellas. O peor aún, un pantano que contiene ramas en sus profundidades que atrapan esos sueños y los ahogan... Como dijo un gran amigo que conocí a finales del pasado año 2013, "Mis amigos son ese salvavidas que evitan que me hunda en ese mar se tristeza." Discrepo bastante, porque igualmente sigues en el agua, sólo que no tienes que preocuparte por seguir en la superficie. O no tenerlo tanto en cuenta, pero es algo que da que pensar. Esto depende, aplicando a lo dicho anteriormente, de las aguas en las que habite cada uno. La idea es estar en movimiento. No estancarse. Sobre todo evitar eso. Que las ilusiones no se hundan, que la fuerza no se vaya al fondo del río, mar, lago o pantano. Saber habitar en las aguas de cada uno.
viernes, 27 de diciembre de 2013
Arte.
Por lo tanto, los artistas quedan claro quienes son.
"Algún día en cualquier parte,
en cualquier lugar indefectiblemente
te encontrarás a ti mismo,
y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz
o la más amarga de tus horas."
Pablo Neruda.
domingo, 15 de diciembre de 2013
miércoles, 11 de diciembre de 2013
Filosofía en verso
"Para llegar a ser sabio
es preciso querer experimentar
ciertas vivencias, es decir,
meterse en sus fauces.
Eso es, ciertamente,
muy peligroso;
más de un sabio
ha sido devorado
al hacerlo."
Friedrich Nietzsche
viernes, 6 de diciembre de 2013
A veces...
A veces ser feliz cuesta tan poco... Un abrazo, unas palabras, un beso, gestos que dicen más que palabras. Y a veces es sólo la compañía. De pocos, pero buenos. De quienes devuelven lo que das. De esa gente auténtica, de gente que mira por ti, que da tanto y no cuesta devolverlo, porque no existe ningún precio a pagar. O simplemente ser consciente de que no tienes eso y aún así eres feliz, que no es lo normal.
lunes, 2 de diciembre de 2013
¡Embriágense!
Hay que estar ebrio siempre. Todo reside en eso: ésta es la única cuestión. Para no sentir el horrible peso del Tiempo que nos rompe las espaldas y nos hace inclinar hacia la tierra, hay que embriagarse sin descanso.
Pero, ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca. Pero embriáguense.
Y si a veces, sobre las gradas de un palacio, sobre la verde hierba de una zanja, en la soledad huraña de su cuarto, la ebriedad ya atenuada o desaparecida ustedes se despiertan pregunten al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que gime, a todo lo que rueda, a todo lo que canta, a todo lo que habla, pregúntenle qué hora es; y el viento, la ola, la estrella, el pájaro, el reloj, contestarán:
“¡Es hora de embriagarse!"
Para no ser los esclavos martirizados del Tiempo, ¡embriáguense, embriáguense sin cesar! De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca.
Charles Baudelaire
Benedetti.
Es evidente que Dios me concedió un destino oscuro. Ni siquiera cruel. Simplemente oscuro. Es evidente que me concedió una tregua. Al principio, me resistí a creer que eso pudiera ser la felicidad. Me resistí con todas mis fuerzas, después me di por vencido y lo creí. Pero no era la felicidad, era sólo una tregua. Ahora estoy otra vez metido en mi destino. Y es más oscuro que antes, mucho más.
Mario Benedetti
lunes, 4 de noviembre de 2013
ETER
Éter es una palabra que siempre me ha gustado. Suena bien. Me suena bien, mejor dicho. Viene del griego, quiere decir algo así como 'cielo' o 'firmamento'.
En geología se consideró una vez que el éter fue la sustancia del origen, aquella de la que luego surgió todo lo que hoy conocemos. En otras palabras, soy éter, y tú también. Todo es éter, pero no baso mi filosofía, como aquellos del zigurat, en un mero término. Éter es ese seudónimo que nunca tuve. Es más, tengo un viejo canal en youtube, Panocheteful me hacía llamar. Un nombre que, para ser honestos, no era, digamos, comercial, y era consciente de ello. Es más, ahora lo tengo bastante abandonado por los estudios y los medios para hacer los vídeos, pero en un futuro, la verdad, me gustaría retomas las riendas. En fin, esta entrada es simplemente una presentación al blog. Tenía otro antes, pero prefiero empezar de cero.
En geología se consideró una vez que el éter fue la sustancia del origen, aquella de la que luego surgió todo lo que hoy conocemos. En otras palabras, soy éter, y tú también. Todo es éter, pero no baso mi filosofía, como aquellos del zigurat, en un mero término. Éter es ese seudónimo que nunca tuve. Es más, tengo un viejo canal en youtube, Panocheteful me hacía llamar. Un nombre que, para ser honestos, no era, digamos, comercial, y era consciente de ello. Es más, ahora lo tengo bastante abandonado por los estudios y los medios para hacer los vídeos, pero en un futuro, la verdad, me gustaría retomas las riendas. En fin, esta entrada es simplemente una presentación al blog. Tenía otro antes, pero prefiero empezar de cero.
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